jueves, 12 de diciembre de 2013

Montañitas Nevadas

Buenos y gélidos jueves! 

¿No os pasa que cada año compráis turrón y siempre se queda en casa? En mi casa, cada año, saco un plato lleno de turrón y dulces navideños y al final siempre se quedan ahí.

Pues el pasado fin de semana viendo las noticias sobre el tiempo, se me ocurrió una idea. Ya que por la zona en la que vivo no suele nevar, pensé que podría intentar traer las montañas nevadas que veía por la tele, a ese plato de todos los años que se quedaba lleno. Cual ha sido mi sorpresa, que nada más hacer este dulce, han volado del plato, no han dejado ni uno.



Es una forma más cómoda y divertida de tomarnos el típico turrón de chocolate. Aquí va la receta del turrón!

Ingredientes:

- 40g de Mantequilla
- 150g de Chocolate con leche
- 200g de Chocolate negro
- 45g de Arroz inflado (con o sin chocolate, al gusto)

Para hacer el turrón, en primer lugar ponemos al baño maría los dos chocolates y la mantequilla. Por si alguien no ha hecho nada aún al baño maría: ponemos un recipiente con agua hervir y dentro de ese mismo recipiente colocamos otro con los chocolates y la mantequilla sin que este último toque el agua. El vapor del agua al hervir hará que el chocolate y la mantequilla se fundan dejando un único y riquísimo chocolate.

Una vez se fundan los ingredientes, removemos bien para que quede uniforme, ponemos el arroz inflado y mezclamos.

Bien, con nuestro turrón ya hecho, solo nos queda que se enfríe, y para ello vertemos el contenido en una simple cubitera de silicona para así conseguir el aspecto de montaña que vamos buscando, dejamos que coja temperatura ambiente y lo enfriamos en la nevera de 4 a 6 horas.

IMPORTANTE: para que el chocolate no se pegue y quede brillante, untamos los huecos de la cubitera con aceite de oliva, de esta forma nos será mucho más sencillo desmoldarlo.

Finalmente, cuando ya tengamos nuestras montañas de chocolate, solo queda ponerles la nieve. Para ello fundimos unos 50g de chocolate blanco y vamos vertiéndolo sobre las montañas sin cubrirlas del todo.

Ahora ya tenemos nuestras propias montañas nevadas de turrón de chocolate, ¡seguro que en ese plato no quedará ni una!